viernes, 23 de noviembre de 2007

Diario de a bordo: Madrid

El miércoles pasado fue uno de esos días en los que dices: "mañana me voy de viaje".
Y me fui a Madrid.

Realmente ya lo tenía en mente. Una vez defendido el proyecto, me iba a pegar un fin de semana de fiesta. Y tengo ya demasiados amigos en la capital como para escamotearles una visita.

Y para que no os perdáis entre ellos, quedan identificados en las fotos. La procedencia de cada uno... de cada una de las 18 puntas de España. Sin más detalles.


(De izquierda a derecha: Julio, Miguel, Chan, Valle y en el centro Aurora)


Este es el relato de la experiencia.
Otra entrega de la serie de diarios de viaje
que comenzó con París.

Jueves 15: Un viaje de Oscar

Del Puerto salimos Valle y yo. Nos montamos en el autobús a las 15:30. Cinco horas después todavía no habríamos abandonado Andalucía. Pero eso no podíamos saberlo entonces.

No viajaba mucha gente por lo que disponíamos de varios asientos, un lugar relativamente cómodo para disfrutar de una buena película. Pero no puedo considerar así un engendro como Los Dalton. Y encima a todo volumen. Después de la siesta de rigor, pusieron Loca Academia de Policía II. Pero con el volumen por los suelos… no vaya a ser que nos riéramos. Y por último Torrente III. Como broma pesada para cerrar la trilogía antes de la parada. Suerte que ni siquiera llegó a la mitad.

Después de bajar y estirar un poco las piernas, nos las prometíamos muy felices el resto del viaje. No esperábamos que todavía restaba otra película: The Order. Jean-Claude Van-Damme interpreta a un aventurero cuyo padre es secuestrado en Jerusalem por una orden milenaria que venera a los templarios y que planea comenzar una nueva guerra santa. Por ello es necesario disfrazar al pobre de Jean-Claude de rabino y hacerlo pelearse con media ciudad. Lo que se dice una joyita de película. De ahí al final del trayecto, teníamos la conversación asegurada. Creo que fue entonces cuando nos dimos cuenta que andábamos por el paso de Despeñaperros. Y finalmente, más que desesperar, enloquecimos.

Por suerte llegamos a Madrid, Chan nos recogió del frío, nos alojó en su casa, nos mostró la cama y se fue a dormir. Y nosotros… pues hicimos lo mismo. El fin de semana de fiesta comenzaba por todo lo alto.


Viernes 16: A quien madruga...

Mas cierto el dicho que nunca, fue levantarnos y salir a la calle para comprobar que el ser humano no esta hecho para el frio. El gaditano, al menos, no. A Valle le hacía ilusión visitar el Museo de Ciencias Naturales y el ratito que pasamos buscándolo fue lo peor del viaje. El refrán de cuando el grajo vuela bajo… pues arrastrándose los vi.

Al menos vimos un exposición que recomiendo a todo el que pueda acercarse: Animalatas. Esculturas de animales realizadas con latas recicladas. Una muestra

Ese día comimos con Laura y Chan y gastamos el famosísimo ticket más desperdiciado de la historia del metro. Casi fue entrar y picar, para decir: mira que no, al final no vamos a donde íbamos, que nos volvemos a casa, y para eso no hace falta metro. Nos dividimos y ellos se fueron a casa a jugar a la wii y yo a buscar la casa de Aurora. No diga casa, diga Ikea sucursal.

(Laura, una auténtica Wiiadicta, con un servidor)

Pero la noche estaba preparada y planeada, así que no tarde en volver. La cita en la parada de Campamento, bar Los Toledanos. Chan, Valle y yo salimos a las 8:30 (horario inglés ¿no creéis?). Aurora se apuntaba a la fiesta y Julio también, y mientras, Laura nos abandonaba por una fiesta en casa de tal y tal… vamos, que no vino joder. Tampoco me voy a andar por las ramas. El último integrante, Miguel, llegó de Granada sobre esa hora y lo recogimos directamente en la puerta del bar. Un bar lleno hasta la bandera.

Una vez dentro… el menú: ración de papas bravas, pizza familiar, metro (si, si, de alto) de tinto. Dos menús por favor. Y dos horas después tuvimos que dejar medio metro de tinto porque no podíamos más.

(Aurora y de fondo, un ejemplo de lo que es un metro)

Y las siguientes paradas fueron un no parar de beber. Probamos de nuevo la sangría de las Cuevas de Sesamo y a la salida un señor con pelos a lo Goku, nos invitó a unos chupitos en su bar. Lo que sigue es una visita guiada por varios pubs de la zona de Huertas (algunos inauditos, como el que tenía un pozo andaluz en medio de la pista). Visita de mi amigo Txuspi y sus colegas. La fraternidad y el alcohol hicieron que estos se autoinvitaran a Granada al piso de Migue. Y podría seguir… pero se pierde la esencia de las noches de borrachera… esa en la que te ríes viendo la cara del que no se cree las historias que cuentas… aún sabiendo (o creyendo saber), que realmente ocurrieron.

(El tal Goku, junto a Aurora, haciendo una onda vital. Sin más comentarios)

La noche acabo comiendo chocolate con churros, con Chan colándose en el metro delante de una de seguridad, con Valle dormido en los vagones y con un poquito de frío en cada uno de mis huesos. Pero mereció la pena.

Sábado 17: Castigados sin salir

A colación del titulo anterior y explicación de lo que fue el cachondeo del día, debo contar, que existe una leyenda que narra que cualquiera de los ejemplos del refranero español, es susceptible de ver modificada su estructura. La segunda frase puede cambiarse por un siempre bien sonante “patada en los cojones” y se mantiene cierto grado de significado. Hagan la prueba. A caballo regalado…

El plan de picnic en El Retiro que estuvieron tramando Valle y Laura el día anterior, quedó rápidamente descartado por inclemencias del tiempo y cansancio de causas desconocidas. Fue sustituido por la opción “no cocinar y vayamos a The Wok”. Opción mucho menos económica pero infinitamente más cómoda que sin embargo no convenció a todo el mundo por lo que el grupo se vio disminuido a 4 integrantes.

Una vez allí, la cara de Valle era todo un poema. Bastante perdido, sin saber que llevaba cada comida, el pobre se encontraba fuera de lugar. A pesar de todo, comimos bastante bien y después de tan copiosa comida, nos perdimos durante varias horas en la fnac (a pesar de las insistencias de alguno para dormir una siesta al raso en plaza de España).

Después quedamos con Chio y de nuevo con Aurora para tomar un café (pregunta del millón realizada por uno de nosotros en plena Gran vía madrileña: "y aquí ¿Dónde se puede tomar un café?").

(Efectos colaterales del café. Los sujetos estudiados: Chio y Valle)

En plena tertulia, Aurora nos sorprende con una historia de fantasmas, niños muertos botando una pelota, calentadores estropeados y foros de damnificados por estos fenómenos. Alucinante. Decir también, que debido a las manifestaciones convocadas ese fin de semana en Madrid, todos y cada uno de nosotros fuimos censurados por nuestras madres para decidir si salíamos o no. Abogados a un sábado en casa, nos lo tomamos con filosofía. Cubo de alitas de pollo, partido de la selección y mantita. Todo un fiestón.

(Nuestro aspecto a las 11 de la noche del sábado.
Lamentable... sí.
¿Pero quién no nos envidia?)

La cosa se animó más (si cabe), cuando sacamos la Wii y se incorporaron a la fiesta Txuspi, Aurora y Laura. Como veis, las noches madrileñas tampoco es que ofrezcan grandes alternativas.

Realmente nos lo pasamos bien pero el gran momento de la noche llegaría tarde: todos y cada uno de los invitados tirados en el sofá charlando. Chan, anfitrión, durmiendo. Y de repente, entra su compañero de piso, italiano para más señas, y dice: Buenas noches. De la cara que puso al no reconocer a ninguno de los 5 tipos que estaban en su salón a las 5 de la mañana, no tengo foto. Pero vamos, haceros una idea.

(Txuspi, al fondo, y Valle, en pleno combate... ¿o era un baile?)


Domingo 18: De vuelta en la carretera del infierno

El día comienza con una maleta que hacer y el miedo a otras 8 horas de autobús. Comemos, nos despedimos y Valle y yo nos encaminamos hacia la estación. Allí, nuestra amiga Elena (a la cual no pudimos ver en los 3 días), vino a despedirnos. 5 minutos que se agradecen, antes de meternos en la lata con ruedas.

Nos toca justo detrás del conductor, un sitio no muy agradecido pero que tomamos con resignación. La conductora, en este caso, es toda una personaje, simpática sería la palabra. Y por suerte, con buen gusto. Nos planta “Infiltrados”. Y tan contento que la vemos. Pero en la parada, hay cambio de conductor… y horror. Cuando nos sentamos, y se encendió la televisión… cuando aparecieron los títulos de créditos y los primeros compases de la banda sonora… Valle y yo nos miramos y a la vez dijimos: “No puede ser… ¡¡¡¡¡LOS DALTON!!!!! ¡¡¡¡¡OTRA VEZ!!!!!!”. Con resignación nos dormimos. No por mucho la verdad, la calefacción no dejaba respirar a nadie y tuve que quitarme el jersey. Un minuto después, el chofer la apaga y abre su ventana que me da justamente a mi. Repetida esta secuencia 5 veces más en las horas siguientes, y tendréis el bonito resfriado que luzco estos días.

Llegar a casa, cenar y acostarme a las 2 sabiendo que me levantaría a las 6 para tirar para Algeciras fue lo de menos. El fin de semana había cumplido todas mis expectativas. Uno duerme mucho mejor cuando tiene tantas buenos recuerdos con los que soñar.


3 comentarios:

el angel de las mil violetas dijo...

jejeje, pues la verdad es que hace mucho que no subo a Madrid y este post me ha gustado mucho, con todas las fotos, con todo lo que cuentas..jeej a descansar un poco si se puede!
Un beso!

Argan dijo...

Pues va a ser que no. Descansar poquito. El miercoles me voy para Sevilla, y el jueves por la mañana vuelo para pasar el fin de semana en Santiago. Esta siendo un mes de Noviembre movidito. Con decirte que Algeciras la estoy pisando lo menos posible...

Cuando vuelva la semana que viene pondré de nuevo otra entrada de esta serie sobre como me ha ido. Hasta entonces, intentaré que no se note mi ausencia e ir actualizando el blog. Ya he introducido una lista de canciones que iré actualizando semana a semana. Las eligo en función del estado de ánimo, de lo que tenga planeado o simplemente para darle fondo a alguna entrada.

Un saludo!!!

Wolf1 dijo...

Genial finde, desde luego.

Eso sí, te has dejado en el tintero decir que para uno de los nuevos amigos de Migue (que coña tuvimos con esto, por dios) eramos sus nuevos Dioses por el mero hecho de ser de Cádiz. Y luego Migue fue más Dios aún por vivir en Granada... que me pude reir!

Y si me tengo que quedar con algo me quedo con:

- Goku: Personaje como el solo. Todo lo que paso en relación a él fue surrealista. Ejemplos:

-Aurora: Como te llamas?
-Goku: Jazz... o Justo, como quieras.
-Aurora: Jazz o Justo??!
-Goku: Justo, del ingles Just (fonéticamente "Jast"), de Just... Jazz.
- Todos: ..............

Las 4 de la mañana, en la calle después de pasar por el QBar (otro puntazo xDD):
- Portero: Hay que pagar consumición.
- Yo: Dile a Jazz que salga, que nos dijo que lo buscaramos.
- Portero: Ah! No está dentro ahora. Llamalo al movil!
- Yo: Si... si.... ahora mismo...

Lo del movil me mató macho xDDDD

- El niño de la pelota: Momento Dios. Y seguro que hoy en día se le pregunta a Aurora y te lo sigue justificando convencida. Aún me rio cuando me acuerdo.

- El pozo andaluz. Acojonante.

- El tio que "hacia flotar" el vaso en la puerta roja ante la mirada del otro especimen diciendo: "Ostias tronco!! Flota, flota!! Tronco, tronco!!" No daba credito.

Y muchísimas cosas más. La verdad es que ha sido un buen fin de semana.

Un abrazo!