miércoles, 30 de abril de 2008

De plastilina


Mi vida es como la plastilina en manos de otro.
Es como el chicle que otros dientes mastican.


Es como un vagón en los raíles pero sin locomotora.
Como un coche sin frenos en una pendiente.


Mi vida es como el relato que no acaba como quieres.

Como la expectativa que no se cumple.


Es la cena que otro elige por ti.

La receta que siempre quieres saltarte.

Mi vida es como la canción que no acaba de romper.
Es como la película cuya trama no entiendes.

Es la resaca de un amnésico.
Es como el diario de un álbum de fotos.

Mi vida es como una cárcel sin muros.
Como una carrera de obstáculos.

Es la noticia que no publicas en el día.
La historia interactiva que no te deja elegir.

Mi vida es el sueño de otro.
Y es la pesadilla que compartes.

Mi vida, al fin y al cabo, es la plastilina en manos de un niño.
La rompe, la mezcla y le da forma a su antojo.

Pero no deja que la toques. Por si la estropeas.


lunes, 28 de abril de 2008

Llorar y reir es lo mismo: The IT Crowd


Por lo visto hay una diferencia entre lo que son los freaks, geeks, sneaks, nerds, janes o tarzán. Pero yo todavía no la conozco. Lo que sí descubrí hace ya algún tiempo es la sutil diferencia que existe entre reírse con algo y descojonarse de risa.

Al principio tuve mis sospechas. Recuerdo aquellos días de infancia en los que alguien hacía cualquier gracieta y todos se reían. Y yo, por supuesto, seguía el rollo. Poco tiempo después, me hicieron un extraño pelado y empecé a ser yo el centro generador de risas. Pero ese es otro tema para más adelante.

Recuerdo clases en la universidad en las que no podía aguantarme las carcajadas. Y tardes en la cafetería en las que creí llorar. La cosa iba aumentando de nivel considerablemente.

Un buen día, en algún recóndito lugar de internet, leí sobre 6 capítulos perdidos de una serie inglesa que trataba sobre el departamento informático de una empresa. Y no sé si por una extraña casualidad del destino o una chispa de buena suerte, decidí bajármelos para echarles un vistazo. Y entonces... subí un peldaño más. Aquél en el que tuve que parar el vídeo a las 3 de la mañana porque casi me asfixio intentando no reírme demasiado fuerte para no despertar a todo el mundo. Y una vez tranquilizado, acordarme del chiste y volver a empezar.

El mundo de The IT Crowd es relativamente corto: dos temporadas de 6 capítulos cada una. Pero no importa porque se puede ver y ver una y otra vez. Las carcajadas siguen ahí. Es una cualidad brillante pero escasa en estos días. Si os atrevéis a entrar, conocer la empresa Delhom y los descacharrantes habitantes del sótano, no os arrepentiréis. Ya me contaréis si visteis las lágrimas. Have fun y no olvidéis esta cara!

(Normalmente, no lo hago, pero esta vez, gran parte de la genialidad de la serie son sus voces originales. Así que recomiendo fervientemente su visionado en inglés con la ayuda de subtítulos).

sábado, 26 de abril de 2008

Ole la Feria


¡Ole, ole y ole, los caracolé!

Que llega la Feria, el baile y el vino.

Beber rebujito hasta ponerme fino.

De juerga y de fiesta durante cinco días,
en esto ratitos to es alegría.

Bailar sevillanas, flamenco y rumbitas,
y comprar los tickets pa las tapitas.

Caballos, albero y las gafas de sol.
Es tiempo de amigos, de fotos y alcohol.


Momentos de risas, momentos de bromas,
recogerte a las 7, pa dormir la mona.

Lo siento si esto os suena a pamplina
pero es mala hora pa encontrá una rima.


Mejor me retiro y me voy pal real
que esto tan callao parece un funeral.

A ver, ¿quién me invita? ¡Que estoy sediento!
Y a ustedes, señores, el lunes os lo cuento.

(hip, hip... ¡ole!)

¿Alguién sabe como se pone un color de letra a lunarito?

jueves, 24 de abril de 2008

Descartes II

Uno siempre se guarda cosas. Ya sea porque no las ve importantes en ese momento, porque no las recuerda cuando debería o simplemente porque no le da la gana de enseñarlas. El saco poco a poco se va llenando y al final se te olvida de para que coño estabas reservando todo eso.
Ya me pasó hace algunos meses, cuando los Descartes inundaron mi blog. Y hoy vuelve a ocurrir un poco lo mismo... son todo pamplinas, pero es que mira... también forman parte de mi día a día.

1. De sueños

Hoy me he levantado con una sensación que no esperaba tener hasta mañana o pasado. Por decirlo claramente... con resaca. Me he pasado gran parte de la mañana (exactamente desde las 9:36 que mi madre me ha despertado porque había olvidado las llaves de casa), intentando coger el sueño y perdiéndolo al instante. Diréis... ¿a esas horas uno sigue acostado?. Bueno, solo dos palabras: En paro y Feria. Así que...¿por que no?.



He estado rodeado de amigos y de fiesta por las calles. En un estrecho callejón era atropellado por una excavadora que luego ni siquiera se paro para poder rellenar el parte de accidentes o al menos, prestarme un poco de agua oxigenada para mi pierna. Después alguien comentó que iríamos a un bar que conocía. Al entrar nos dan dos tickets y buscamos un cuarto de baño en el piso de arriba. Pero no hay cuarto de baño, solo la sala de espera de un hospital. Es una buena oportunidad para que me miren la pierna, pero no es a lo que he ido.

En la sala de abajo es donde esta el bar. Todo lleno de mesas de madera estilo camping. Nos sentamos en una pero nadie retira los platos de los anteriores clientes. Los camareros nos sirven en los mismos platos pero solo pequeñas cucharadas de degustación. Las copas están a 2x1 y viendo las caras de todos mis amigos diríamos que más o menos llevamos el mismo grado de alcohol en sangre. De repente me paro a pensar y veo que todo el bar esta en silencio. ¿Como coño puede estar un bar en silencio? Y mientras, en mi mesa, todos borrachos, aguantando la risa, haciendo chistes tontos en voz baja y haciendo bromas sobre la comilona insalubre. La cara del resto de clientes es de las de hacer fotos y reírte un poco más después. Al final hacemos cola incluso para pagar.

La verdad es que me he levantado con resaca.
Pero con una sonrisa en la cara.

2. De creencias

Esto es una conversación muy habitual en mi casa, normalmente entre mi madre y algún otro miembro de la familia. En este caso concreto, la afortunada es mi tía (aunque teniendo en cuenta la cantidad de horas que hablan, no había muchas más posibilidades):

Madre: ¿Y no sabes donde lo has puesto?
Tía: (Inaudible) - Se me olvido comentaros que están hablando por teléfono.
Madre: Hazle un lacito a San Cucufato y ya verás como aparece.

5 minutos después, mi tía llama a mi casa.

Madre: ¿Ya lo has encontrado? Pues ya puedes desatarlo. ¿Te lo dije o no?(esta frase tan simple, es de tanta importancia moral en este tipo de relaciones...)

De verás, me parece increíble que cosas así puedan ocurrir con tanta normalidad y la gente corriente no se quede con la cara de bobo que me quedo yo. Para los que estén perdidos... existe un refrán (al que hace referencia mi madre), el cual se dice cuando has perdido algo o no sabes donde lo has puesto y quieres encontrarlo. A su vez, haces un pequeño nudo con una cuerda o una cinta en cualquier picaporte de tu casa mientras recitas...

"San Cucufato, san Cucufato
los cojones te ato
y hasta que no me lo encuentres
no te los desato."

Si ya lo decía Javier Krahe. Solo me queda añadir, que en la puerta de mi armario hay un lazo desde hace 5 meses. Y no sé si es que mi madre cree que yo he perdido un trabajo y por eso estoy buscando, o que realmente San Cucufato hace milagros. El caso es que el pobre tiene que tener los huevos de corbata.

3. De reivindicaciones

Hace poco mi hermana me exigía que reivinidicara en este blog la vuelta al mercado de un producto que ha sido pilar básico en nuestra infancia y que cree que se ha ganado por derecho propio su lugar: el helado Boomy. Para el que no lo recuerde... es este.



Desde aquí, me hago eco de su petición y la suscribo.

A su vez, Julia me incita a que ponga de manifiesto la importancia de un término tan vital para los españoles como es el verbo "wachiwachear". No sé si esta palabreja estará comprendida en la RAE, pero lo que sí se, es que todos la hemos utilizado más de una vez:

Se dice de la acción de wachiwachear aquella que se lleva a cabo cuando intentamos cantar una canción en otro idioma del cual no tenemos ni puta idea. El resultado final es una serie de palabras sin sentido que derivan en monosílabos para acabar en un generalizado "la la la la".

Debido a nuestra naturaleza impulsiva y alegre, los españoles somos grandes defensores de este género y es por ello que compartimos (junto con los chinos), el dudoso honor de ser los que más lo utilizan. ¿Por qué si no se iban a inventar los karaokes?

Me despido con una canción dedicada a mi madre y como pequeña motivación para mi búsqueda personal de empleo.



¡Feliz fin de semana!
Nos vemos en la Feria.

miércoles, 23 de abril de 2008

Soy un videoclip


Ando por la calle cual videoclip.
No me avergüenza reconocerlo.
Los mp3 le han puesto banda sonora a mis solitarios paseos.
Antes cantaba y me oía.
Ahora desafino y soy feliz.

Me encanta la música a todo volumen, saltar en mi cama, mi propio concierto, imaginar que la gente grita y enloquece.
Quizá os crucéis con un loco bailando y saltando de baldosa en baldosa. Y puede que sea yo.

He corrido por las calles al son de la música. Y me he parado en seco cuando la canción terminaba. Voy esquivando a la gente, las farolas, los bancos, las esquinas. Me he sentido cantante.

Soy Richard Ashcroft en "Bitter Sweet Symphony".



Hay canciones perfectas para cualquier día.
Solo hay que saber almacenarlas.
Y dejarlas salir en el momento exacto.
Otras veces son ellas las que te sorprenden, te cogen de improvisto, te zarandean y te gritan.

Hay una nota para cada momento:
Girando la cabeza en cada arreglo.
Al ritmo de unas palmas mientras bajo las escaleras.
Casi he sentido la lluvia caer a mis pies en un vagón del metro.
Solo con una canción.

Soy el tonto que toca la batería y el solo de guitarra en la parada del autobús.
Soy mi propia "Air band".
Pero no lo quiero evitar. La música realza, remarca y graba un sentimiento sin pedírselo. Se convierte en recuerdos en ese mismo instante.

Mi vida en la calle es un videoclip.
Yo soy el protagonista.
Y me importa bien poco los que miren la pantalla.
La música es cojonuda.
Los raros son ellos que no bailan.

lunes, 21 de abril de 2008

Plena euforia: Neon Bible


ARCADE FIRE - NEON BIBLE


"Every night my dream’s the same.
Same old city with a different name.
Men are coming to take me away.
I don’t know why but I know I can’t stay."

(Keep the car running)




Tenía que hablar de Arcade Fire. No importa el momento, ni de cuál de sus dos discos. Es en este caso, la música que hacen, lo que me lleva a escribir esta entrada.

Mi primera toma de contacto fue "Rebellion (Lies)". Mi amiga Cova suele mandarme canciones que le obsesionan y en esta me pasó el testigo. Y si la primera vez que la escuche, no le hice mucho caso, fue en una segunda oportunidad cuando me atrapó por completo. A partir de ahí, comencé a investigar. Y descubrí "Wake up". Y descubrí su magnífico primer disco "Funeral". Y entonces, como caído del cielo, leí que acaba de salir al mercado la segunda entrega de estos canadienses: "Neon Bible".

Soy fan de este grupo, y no tengo un claro favorito entre estas dos obras maestras que son sus discos. ¿Por qué entonces dedico esta entrada al segundo?. Supongo que fue el momento, la puntilla, el último nexo de unión o yo que sé. El caso es que cuando escuche estas canciones, cuando disfruté de "No cars go" y "Antichrist Television Blues" saltando en mi habitación, cuando ponía de los nervios a mi hermana con "Intervention" a todo volumen o cuando descubrí esta interpretación en un ascensor de uno de los cortes... entonces supe que tenía que ver a estos tíos tocar en directo. Es como una de esas cosas que apuntas en tu libreta de cosas pendientes. En la que tienes los cosas que debes hacer antes de despedirte.

En ese momento pensé: "Coño, lo mismo tengo suerte y aparecen por aquí". Y tuve suerte. Vaya que si la tuve. Venían de visita a España para actuar en el SummerCase en Julio. Llame a Cova, se lo conté, y decidimos ir. Hacía más de un año que no nos veíamos. Y fue la ocasión perfecta. Recuerdo ese concierto como si fuera ayer. Canté todas las canciones de estos dos discos. Salté y sudé como en ningún otro. Me sentí eufórico. Y grabé en mi memoria cada instante. Pero si algún día todo esto se va, se al menos que esa ilusión que nos empuja en contadas ocasiones y que a mi me llevó hasta Barcelona para un concierto y una charla... se vio recompensada cuando empezó a sonar esto...


Es un disco especial. Al que asocio un momento de plena felicidad. Y eso bien vale su peso en oro. Y merece su entrada en este blog.

Track List

1. Black Mirror
2. Keep The Car Running
3. Neon Bible
4. Intervention
5. Black Wave Bad Vibrations
6. Ocean of Noise
7. The Well & The Lighthouse
8. Antichrist Television Blues
9. Windowsill
10. No Cars Go
11. My Body is a Cage