sábado, 31 de marzo de 2007

París

Resulta curioso ver esta película justo después de volver de París. Reconoces cada rincón, cada paisaje, cada barrio que has visitado... como tuyo.
Se trata de París je t'aime.
Es una muestra de 18 cortos, dirigidos por distintos directores, cada uno ambientado en un barrio de esta ciudad, y con el tema del amor en sus distintas acepciones, como fuente de inspiración. Que hay algunos mejores que otros... pues sí... pero la sensación al terminar de verla, es igualmente buena.
Aquí os dejo uno de los más originales.

miércoles, 28 de marzo de 2007

En tiempos del abuelo Patxi


Somos de lo que no hay. Desde luego que sí.
Anoche, nuevo programa por televisión: Tengo una pregunta para usted. Y como primer invitado el presidente del gobierno. Reconozco que lo pille por casualidad. El formato, varias personas, que no sé como se eligieron, iban haciendo preguntas uno por uno, a las que el invitado iba respondiendo. Sencillo, nada del otro mundo. En un momento dado, un señor habla sobre la "evolución" de los precios en la conversión peseta-euro, de como no llegamos a fin de mes, de que los sueldos no han seguido la misma progresión, etc... para rematar preguntando al presidente si este sabe cuanto cuesta un café. La pregunta la verdad es que se las trae. Zapatero contesta que 80 céntimos. En tiempos del abuelo Patxi responde el señor.
Creo que ya es un logro que nuestro presidente se coloque en televisión para un debate con el pueblo (aunque tenga el riesgo de hacer el ridículo, recordemos que hace bien poco, esto era impensable). También creo, que nuestro presidente se va por las ramas, árboles, pinares y selvas tropicales si me apuran, en materia de números, estadísticas y palabrería. Así le enseñaron. Pero desde luego... que al día siguiente, lo único que se comente en televisión de las 2 horas de programa (en las que insisto, se preguntó sobre una gran variedad de temas de actualidad), sea la cagada del café del presidente, me parece increíble. Pero es que así somos. Preferimos desdramatizar, quitar hierro al asunto, mirar para otro lado en problemas más importantes y reírnos con estas pequeñas anécdotas. Porque así es nuestro carácter ¿verdad? Alegre y dicharachero.
Un café puede costar 50, 80 céntimos, uno, dos o 3 euros... depende de donde te lo tomes. Y el presidente está claro que le invitan o no los paga (mejor le habría ido si hubiera sido honesto). Como decía aquel profesor, si seguimos inflando globos pinchados... si seguimos llenando el tarro con arena, no tendremos sitio para las piedras importantes.

martes, 13 de marzo de 2007

Aquí se curra


¡Joder, macho! Hay días en los que te plantas el mono de trabajo, y ya no te despegas de él ni para un convite. Carrera parriba, trabajos pabajo, que si prácticas de parado, compromisos olvidados, que tienes que consultar la dieta de tus gusanos de seda, que has quedado con Rigoberto para comprobar si lo del café después de las siete da insomnio, que si hay que ver el eclipse de luna a ver que color sale... en fin, un poco la vida de todos los días, pero algo más acelerada. Así ando últimamente, despegado de mi butaca, sudando la camisa, respetando las duchas y saboreando las sabanas. Y lo mejor de todo... me parece una autentica gozada.
Señores... cerramos por obras. Benditas sean.

viernes, 9 de marzo de 2007

Cinco buenas excusas...

... para que las noches del fin de semana no tengan fin.

1. Horny - Mousse T

2. Rock this Party - Bob Sinclair

3. Confusion - Cycle

4. From Paris to Berlin - Infernal

5. Put your hands up - Fedde le Grand

martes, 6 de marzo de 2007

Finding Darwin: Heroes


Un japones que controla el tiempo. Un yonki que pinta el futuro. Un pamplina que se cree que puede volar. Esta serie lo tiene todo para ser un exitazo.

La nueva sensación de la televisión (la red en nuestro caso), es esta serie que aborda la vida cotidiana de personas especiales. Y con especiales no me estoy refiriendo a que sean los más "güenagente" del mundo, ya me entendéis. Desde como afrontan estos cambios, los aceptan, y van conociendo el origen de todo ello, nos encontramos con una serie donde no cabe el aburrimiento (solo contando los supuestos héroes, ya tienes para un buen rato). Para los que gusten de la emoción y finales tipo "me cago en la madre del guionista de turno", aquí tienen una nueva droga por si Lost no es suficiente. Ahora bien, os aviso, y creo que esto es un punto a favor de la serie, que el director ya ha anunciado que las temporadas son autoconclusivas, al estilo de 24, con lo que no tendremos que esperar a nuestra jubilación para tener respuestas.


Como no puede ser de otra forma, los creadores beben directamente de los comics (la sombra de los X-men se deja notar), y esto no solo se traslada en el argumento sino en la forma: tanto los subtítulos a modo de bocadillo de viñeta cuando hablan en japones, la constante ubicación de los personajes por nombre y lugar, hasta las sorprendentes apariciones de los títulos de cada capítulo, todo esta cuidado al milímetro. Y por si fuera poco, a cada entrega, le acompaña la publicación en la
página oficial de un minicomic que completa la historia. Es recomendable leerlos al ritmo de visionado... por si las moscas.

Así que no hay excusa. La próxima vez que oigáis "Save the cheerlader, save the world", o la porrera para los afortunados que se encuentren con estos descacharrantes subtítulos, no tendréis porque mirar hacía abajo. Bienvenidos a un nuevo mundo plagadito de Heroes. Sin mallas.


Por si todavía queda algún indeciso, un pequeño
aliciente...

lunes, 5 de marzo de 2007

La rana y el escorpión


Un escorpión daba vueltas alrededor de un río, pensando cómo cruzarlo. Ve a la rana y acercándose a ella, le dice:
"¿Por qué no me ayudas a cruzar el río? Acércate a la orilla, así podré subirme sobre ti y cruzar al otro lado".
"Si hago eso -objeta la rana- podrías clavarme tu aguijón y tu picadura es mortal".
"¿Dónde está la lógica de hacer algo así? Si lo hago, los dos nos ahogaríamos", se defendió el escorpión.
Convencida con este razonamiento, la rana se acercó a la orilla para que el escorpión subiera sobre ella. Cuando están cruzando, en medio del río, la rana siente el pinchazo en su lomo y ahogándose, croa:
"¿Y dónde está la lógica de esto?".
"Lo siento -le respondió el escorpión, antes de seguirla a las profundidades-, pero es mi naturaleza. Y en la naturaleza no hay lógica".

Es una fábula muy conocida, casi tanto como antigua. Pero conviene no olvidarla.