viernes, 15 de febrero de 2008

Érase una vez...

Para comenzar... ¿os lo cuento u os lo muestro? Me surge la duda. Aunque quizá sea mejor tirar de las dos opciones.

En el cine (y luego extenderlo al ámbito de la vida que queráis), para empezar una película, como primera muestra de contacto entre cineasta y espectador... creo que existen pocas formas de hacerlo bien. Para hacerlo mal siempre hay tiempo y ejemplos. Pero conseguir que nos metamos en la película desde el primer momento, que nos mezclemos con la historia desde el primer minuto y no queramos dejar de mirar... eso tiene muchísimo mérito. Y conmigo... hay dos fórmulas que funcionan.

"Dejarte pegado al asiento"

Justo con la aparición del título de la película (cosa que odio que omitan), la música nos va sumergiendo en un climax del que no saldremos en la siguiente hora y media. Pero especialmente esos primeros minutos nos van a dejar "literalmente" pegados a la butaca y con la boca abierta. Por espectacular, por original, por hermoso (que difícil esta opción sin ninguna empatía con los personajes de la que echar mano), este principio se queda grabado mucho más allá de la trascendencia de la película. Dos ejemplos:


Closer

La mágica canción de Damien Rice acompaña el flechazo entre dos de los personajes principales hasta su primera conversación. Y no queremos que se encuentren porque se dejarían de mirar tal como lo hacen.




La Naranja Mecánica

No me imagino lo que tuvo que ser ver esa primera mirada de Malcom McDowell en los cines de los años 70. Tanta violencia, de nuevo casi sin palabras. La música y el plano abriéndose descubriendo un mundo desconocido hasta entonces. El rebuscado lenguaje del discurso final es el colofón final que nos deja con esa expresión de "¿que coño ha sido eso?".




"Presentación de Personajes"

Esta opción es más dificil todavía. Porque en pocos minutos debes dejar claro quiénes son tus personajes, que carácter poseen, que rol van a jugar y un pequeño adelanto del relato. Y por su capacidad de síntesis... casi siempre triunfan las canciones y por ello los musicales. Y aquí, no puedo poner más ejemplo que el rey indiscutible en esta categoría: Disney. Y porque con tan pocos minutos... puede hacer pequeñas obras maestras inolvidables como estas dos.


La Bella y la Bestia

Aquí exactamente no es el comienzo de la película, lo sé, pero casi... Esta pequeña ópera, donde Bella recorre su pueblo, es un perfecto ejemplo de lo que hablaba. Se conoce su carácter fabulador y reservado, el lugar donde vive, su rutina diária y se adelanta incluso el final de la historia (el libro que ella lee). Además hay tiempo para presentar también al malo de la película, su motivación y algun que otro personaje secundario. Todo en 5 minutos antológicos.




El Jorobado de Notre Dame

Acompañado de una banda sonora increible y única, esta introducción contada por el Bardo nos sumerge en los antecedentes de la historia de Quasimodo, su llegada a Notre Dame y su custodia por el malvado Juez Frolo. Es espectacular de principio a fin. Y creo que la factoría Disney alcanzó con estos 6 minutos un techo al que no ha vuelto a llegar.



Ahora, decídme, ¿tenéis alguno más en mente? ¿Pertenece a alguno de estos grupos? ¿O por el contrario tenéis otro que sugerir? Siempre estoy abierto a buenas recomendaciones.

Nota: Los ejemplos podrían haber sido muchísimos más, pero he querido que su duración no sea excesiva... no pretendo que nadie se trague un video de 20 minutos!!. Y en segundo lugar... me he quedado con las ganas de poner este otro ejemplo, a medio camino entre las dos categorías (aunque quizá más cercano a la primera). Se ha caído de la lista porque no lo encontraba con el doblaje que todos conocemos. Aún así, otra pieza única.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Mujeres / Hombres

Quiero extraer esta cita del libro que ahora estoy leyendo:
"El mago de las estrellas" de Ben Okri.

"No permitáis que las mujeres os engañen y os hagan pensar que no tienen poder. Nada sucede en la tierra que no cuente con su aprobación espiritual. Más que eso, son ellas quienes en secreto mueven los hilos del reino.
Los hombres gobiernan de día, las mujeres gobiernan de noche.
Los hombres llevan a cabo sus acciones en público;
las mujeres las deshacen en privado.

Los hombres hacen historia,
las mujeres hacen leyenda; las leyendas durán más.

Los hombres conquistan cuerpos, las mujeres conquistan corazones: los corazones sienten por más tiempo.
Los hombres piensan, las mujeres sueñan:
los sueños crean el futuro.

Los hombres luchan, las mujeres arrojan luz.
Los hombres creen que gobiernan el mundo, pero descubren que el mundo se ha convertido en agua;
las mujeres comprenden el agua.

Los hombres hacen leyes, las mujeres hacen costumbres.
Los hombres construyen,
las mujeres hacen que lo construido viva.

Los hombres conocen la muerte,
pero las mujeres conocen la vida.

Si los hombres cometen errores, mueren miles, si las mujeres cometen errores, perece una tribu entera.
La locura de los hombres termina en pelea, la locura de las mujeres es de importancia histórica.
Los hombres pueden ser estúpidos y el mundo no se desmorona, pero si las mujeres son estúpidas el mundo termina.
La responsabilidad de las mujeres de ser sabias es en verdad inmensa. La grandeza de un pueblo es un tributo a la sabiduría de sus mujeres. Si un reinado carece de esperanza, es porque las mujeres están locas. Mostradme un reino, una aldea que se venga abajo y encontraréis que sus mujeres han sido descuidadas."

Y ahora quiero preguntaros,
a hombres y mujeres y de forma general...

¿Estáis de acuerdo?


lunes, 11 de febrero de 2008

Lógica de un buen disfraz


Antecedentes


Llevo 3 o 4 años sin disfrazarme por Carnavales. Y lo echaba de menos. Así que este año, aprovechando que dos amigos que conocí en Manchester (Óscar y Aurora) se iban a acercar hasta Cádiz, decidí que había que retomar la tradición. Y tenía un disfraz cojonudo: bolas de billar. Tiene muchísimas posibilidades. Así que durante toda la semana, compré alambres, foame (espuma), y me puse a ello.

Ni que decir tiene que no encontré mucha colaboración, ni acabaría disfrazándome de eso. No. Estas cosas nunca son tan fáciles. Y como se encargó de recordarme mi amigo Valle... al final el disfraz siempre aparece en el último momento.


Sábado 9 Febrero

4 pm

Después de un par de horas pensando, había desechado ya el tipo de momia, el de carnicero que recogió al cerdito del Seat León, el que no salió en fin de año, el de artista de variedades y unos cuantos más. Al final me decido por un disfraz sencillito: colgarme un mono blanco de peluche al cuello, ponerme un gorrito y unas gafas de nieve y simular el acento argentino... en busca de la mama de Marco por tierras desconocidas. Un disfraz que, a mi modo de ver, puede dar mucho juego. ¿A quién no le gusta un peluche? ¿Y un peluche mono? Estaba claro... este año por fin me disfrazaría otra vez.

Pero el futuro era incierto. Y quedaban muchas variables sin fijar. La hora de salida del tren que debía llevarnos a Cádiz era las 22:30. Y hasta entonces yo iba a dar muuuuuuuchas vueltas.

5 pm

Después de levantarnos y comer, les expliqué a Óscar y Auro mi disfraz. Ellos iban a ir de médico y enfermera. Todo un clásico.

En ese momento llegan a mi casa Valle, Laura y Elena.

"¡¡¡¡Tenemos el disfraz!!!!"


No hace falta deciros como me temblaban las piernas en ese momento, conociéndolas a ellas como las conozco.


"Vamos a ir de las zanahorias que alimentan al conejo que el gobierno recomendaba comer en nochebuena"

Vosotros si queréis podéis buscarle una pequeña lógica. Yo ni me lo propuse. Sabía que ese, por absurdo, extraño y sobretodo, por improvisado, iba a ser el disfraz de este año. Y al carajo Marco y el mono y su puta madre.

Salimos a una tienda de disfraces a buscar algo con que apoyarnos. En la misma tienda se forma una fiesta monumental, empezamos a bailar con las dependientas, a hacernos fotos, nos invitan a chupitos y al final nos vamos con pinturas, unas pelucas y algunos cachivaches para los médicos. Comenzamos bien.

6 pm

Nos dividimos. Unos van a por spray para pintar el foame y otros a por la bebida y a recoger todo lo que nos sirva. El punto de encuentro es casa de Elena y Laura. Allí se harán los preparativos necesarios para una noche de locura y Carnaval.

Todavía en mi casa, llamamos a mi prima. Mi hermana ha recordado que tenía un disfraz que nos podía servir: el de conejo. Yo me las veía venir... me estaban desplazando. El foame solo daba para cuatro zanahorias... y se habían asignado casi todas.

7 pm

Me tocó viajar hasta Cádiz para recoger el dichoso conejo. A la vuelta, encuentro que los disfraces están listos... cada uno con el suyo. Un nuevo integrante se une (otra Laura) y se asigna el de jardinera que va regando las zanahorias. ¿Qué me queda a mí?

Vamos... digámoslo todos a la vez:

"¡¡¡ El de conejo!!!".

9 pm

Esta es la hora en la que mi familia me ve con el disfraz puesto y pierden el poquito respeto que me tenían. Mi madre todavía se rié por lo bajini.

10:30 pm

Encuentro multitudinario en el tren. Tenemos el tipo completo y parece que causa sensación. Así que empiezo a actuar... a saltar y a comerme mis zanahorias. Me aso durante el trayecto en tren hasta Cádiz donde conocemos a unos que van de folladores de ovejas (no hace falta que preguntéis... es de lo que pensáis). Y mientras vivo en el infierno de tela, vamos sacando algunas coplillas para cantar durante la noche.

11:30 pm

Aquí llegamos a Cádiz... a esta hora dirían que comenzó la fiesta. Pero nosotros ya llevábamos mucho tiempo divirtiéndonos y pasándolo bien. Es lo que marca un buen disfraz de uno malo. Aquel que no olvidas por como lo preparaste.


La noche fue muy larga y tampoco es plan. Además, soy consciente o puedo imaginar, que todos estáis esperando algo. Y aunque me pese y pueda arrepentirme, ahora no puedo echarme atrás. Cuatro zanahorias (confundidas con fresas, mermelada, tomates, pepinos e incluso tortugas ninjas a lo largo de toda la noche), una jardinera (que perdió el tipo cuando perdió la regadera), dos veterinarios (que no estaban por la labor de cuidarme a mi precisamente) y un conejito (sin rabo y con varios problemas lógisticos en el traje a la hora de poder mear).

Estos fuimos nosotros, el sábado por la tarde:




Pero no me puedo quejar. Porque al viento y el frío, lo combatimos con vino y coplas.
Algunas como esta:

"Algunos van de bañistas,
con el pantalón cortito,
pero pa' no pasar frío,
vente vestío de conejito"

Y me lo pasé genial. Así que el año que viene nos vemos.
Pero no os molestéis en pensar en el disfraz.
Porque no sirve para nada.

sábado, 9 de febrero de 2008

Mulder X: Californication


Aquí tenemos una serie para todos los públicos: 12 capítulos.



Y es que últimamente cada vez tolero menos las historias interminables en las cuales pasa una temporada y otra y otra... y la historia ni avanza, ni sorprende ni tiene pinta de terminar antes de mi jubilación.

Por eso recomiendo Californication. Porque en 12 entregas consigue hacernos con cada uno de los personajes de forma sorprendente, hacernos reír, emocionarnos y disfrutar plenamente. Cada capítulo consigue que queramos ver más... pero no por la historia en sí... es la plena adicción que provocan sus caracteres principales lo que hace que la serie vuele de nuestras manos.

Estamos ante un escritor, recién trasladado desde Nueva York a Los Angeles, ciudad que odia, abandonado por su mujer por otro hombre, con una especial relación con su hija y por supuesto en plena crisis creativa. Nada nuevo en el horizonte. Las penas con alcohol y sobre todo, muchas mujeres, se llevan mejor. Este es el punto de partida, el cual, debido a algunas escenas subidas de tono, puede llevar a equívocos sobre su desarrollo, sobretodo en los primeros capítulos. Por ello la acusaron, vilipendiaron y criticaron... ya sabéis, estos americanos ven una teta en televisión y al día siguiente tienen 20 editoriales defendiendo la moral y a los niños. Aunque 3 semanas después, se estén poniendo de rodillas y rindiéndose ante el genio de los creadores de esta serie.

Pero sobre todo, Californication es Hank Moody. O lo que es lo mismo, el nombre que desvinculó a Mulder de David Duchovny. Y esto señores, bien vale ver la serie, el globo de oro que le han otorgado y todos nuestros aplausos. Porque tiene tela la empresa.

Hoy quiero hacer una excepción... y recomiendo encarecidamente, el visionado de esta serie a Ángel. Después de Dexter, será un buen contraste.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Cádiz

Dice un dicho popular
que el gaditano nace donde le da la gana...

... y no veo mayor verdad...


He conocido gentes de todas partes... algunos que ni pronuncian bien su nombre, que no saben que procede de la antigua Gadir, que ignoran que con "3000 febreros" aspira a ser la abuela de Europa.

Pero todos ellos saben que pueden llamarse como ella... pueden sentirse gaditanos. El sentimiento en sus calles es ese. Y es el que les vale. Por mucho que algunas tontas camisetas digan lo contrario... ya sabéis, la boquita nos pierde a todos... el orgullo le dicen.

Americanos, valencianos, ingleses y franceses, gallegos y sevillanos, mexicanos y turcos... si sigo puedo nombrar el globo.

Los he visto querer a esta tierra más incluso que algunos nacidos aquí. O más incluso que el fervor que otros procesan por su nación o reino o como le llamen. Yo que soy gaditano... los he visto... y me he sentido orgulloso de poder vivir así.

Porque no se niega el derecho de nadie a venir. No se niega el derecho a querer a tu tierra. A la que tú eliges. No se cierran las puertas tras de ti. Saben que vendrán otros que querrán entrar, probar, cantar y sentirse como hermanos. ¿Quién regula eso? ¿Quién dice que las fronteras están cerradas y el término gaditano se queda dentro? Y que alguien se atreva... que lo veo con los cangrejos moros, huyendo hacía el agua, sin dejar de mirar atrás... arrepintiéndose de su osadía..

Dicen que Cádiz fue la cuna de la libertad.

Lo dicen los copleros y políticos.

El resto, lo sentimos.
¿Qué mayor libertad que dejarnos elegir donde nacemos?

sábado, 2 de febrero de 2008

Cerrado por Carnavales

Señores, debo ausentarme. La fiesta me reclama.

Supongo que será una semana... volveré cargado de anécdotas, de historias y diarios, de nuevas ideas y de algunas fotos. Volveré más contento... más feliz. Es lo que tiene de cura este Carnaval de Cádiz.


Y si a alguien le pica la curiosidad... si quiere probar... que se acerque... y me busque:

... que estaré hoy mismo en el pregón... porque promete ser recordado, pasacalles, obras callejeras, gente unida cantando y obra de teatro final...

... y acercaros el lunes por el carrusel de coros...
y perderos entre la gente, con ganas de escuchar de reir y de llorar... de risa claro...

... buscando
callejeras en cualquier esquina... porque solo ahí es donde se encuentra esa gracia de la que demasiados presumen...

... cantando las coplas más antológicas... las que todo el mundo recuerda... mientras el compañero de al lado te sigue... y unes a toda una plaza...

... saliendo un sabadito de Carnaval... tirando serpentinas... mojandome de papelillos y con un pito de caña colgando del cuello...


... y no me busquéis en la cabalgata... que me aburre soberanamente...

... que estaré por La Viña hasta el viernes... comiendo, bebiendo y disfrutando de su tablao, de sus callejones, de su alegría por ser la niña bonita del Carnaval...

... pero disfrazaros... importantísimo es el disfraz, aunque sea con lo más chapucero del mundo y dos coloretes...


... y os aseguro que me encontrareis...

... aprendiendo un poco más de donde surge la ironía... rascandole capas al doble sentido...

...intentando que esta fiesta sea un poco mejor, más sana, más humana y menos bestia... más cachonda y menos borracha...

La fiesta que me gusta, con la que disfruto... la que me hace feliz.


Cerramos por Carnavales.
Les recomiendo... (a los que puedan), hacer lo mismo.