No me suelen gustar los gatos. Pero reconozco que no por eso dejo de parecerme un poco a ellos. Ir a la playa, para casi todo el mundo, implica un buen chapuzón. Para mi... es correr el riesgo de una insolación. Y es que el agua fría y yo... no hemos sido buenos amigos nunca. Así que lo que se conoce como darse un baño rápido... en mi caso no es posible. Es un largo proceso que no siempre llega a buen puerto. Puede que me quede en la orilla... puede que me vuelva incluso antes... Todos mis amigos saben que a la hora de jugar en el agua... yo me incorporo 15 minutos después. O no. Ya veremos...
Por todo esto... me llena de orgullo y satisfacción poder decir que...
¡¡¡Hoy me he dado el primer baño del verano!!! (pero me abstengo de comentar cuanto ha durado)
Te levantas una mañana y al abrir los ojos, el aire es de otro color. Las paredes se respiran de otra forma y de repente olvidamos lo que sabíamos ayer. Empezamos a pensar claramente, de forma distinta. Todo crece y avanza a nuestro alrededor y mirar atrás no es una opción. Es un delito. Escuchamos gritos en la calle. Al asomarnos vemos una masa de gente que se mueve en una única dirección. Rápidamente bajamos a la calle y nos mezclamos entre rostros conocidos. Son amigos, familiares, desconocidos con los que congeniamos. Los gritos dejan de serlo para convertirse en cantos. Y todos queremos gritar más fuerte… para que alguien nos escuche. Que no pensamos igual que ayer. Que no actuamos igual que ayer. Que no somos los mismos de ayer. Algo ha cambiado en nosotros. Y algo está a punto de cambiar en el mundo. Aunque sea en la puerta de nuestra casa. Seguimos andando… seguimos cantando… tenemos motivos… y ahora los vemos claros y de otro color ante nuestros ojos...
Pienso que todo el mundo ha vivido esta experiencia… o debería. Cada generación tuvo su revolución. Con aires de rebeldía, con grandes manifestaciones o alzando las manos. Siempre implica un punto… una idea… un día… después del cuál, todo será diferente. Guerras, conciertos, avances tecnológicos, leyes, tendencias. Y supongo que no hay que irse tan lejos. Que un viaje puede cambiarnos. Que una mala o buena experiencia lo es todo. Que hay un lugar y un momento en nuestra vida… donde ser revolucionarios (que no contestatarios)… es una necesidad para seguir adelante.
Quizá tengamos dos vidas. La primera que comenzamos con un llanto. Y la segunda… la calma tras la revolución. Y en medio… los momentos que nunca olvidaremos.
En este adictivo mundo de las series de televisión (siempre mirando al otro lado del charco), la nueva temporada, lo que serán las dosis del futuro, se empiezan a preparar y a promocionar antes de verano. De que irán las series que llegarán en otoño, nuevas tramas y personajes, todo esta listo para que se empiece a hablar de ello... para que vayamos tanteando... Cualquier serie que comience su andadura allá por el mes de octubre, está ya calentando motores, presentando los preair (especie de capítulos piloto pero sin acabar del todo) y rezando para una buena acogida de publico y critica (lo que le dará una temporada completa o la hundirá hasta su cancelación). Y con pinceladas... pues van llegando para hacernos la boca agua. Esta es mi apuesta... Pushing Daisies. La que ha conseguido ilusionarme con tan solo 5 minutos. ¿Alguien dijo Tim Burton?
Llevo unos días un tanto dejado de la mano de Dios. Desfasado. No de fiesta. Llegando tarde. O a tiempo y dejándome ir. "Luego lo escribo, luego lo hago, luego voy...". Es como si mi madre estuviera dentro de mi cabeza pidiéndome cosas cada dos por tres y siempre respondiera con la misma coletilla... luego.
Así que se me acumulan las ideas, las cosas que quería contar, algunas que no... y como no conozco otra cosa para remediar la apatía... pues me he puesto a currar. Aquí van luegos antiguos... escritos ahora.
1. De treguas
Manda cojones. No sé si quiero decirlo de otra forma. Ayer, reunión Zapatero Vs Rajoy (o no es así como lo pintan?). El tema el fin de la tregua etarra y la actitud que van a tomar a partir de ahora los dos principales partidos políticos... el gobierno, la oposición. Y por primera vez en muchas mañanas... los dos cabrones se ponen de acuerdo en algo... y nos dan una alegría a todos. Contundencia. Mano dura. Un acuerdo al fin y al cabo. No voy a descubrir ahora la formula del agua... pero no deja de sorprenderme su simpleza. Dos segundos después de la comparecencia de Rajoy en prensa... creo recordar que fue Quatro... la noticia no era que hubieran llegado a un acuerdo. No. Eso es secundario por mucho que Rajoy lo gritara. Lo principal es que ha dado un discurso presidencial. Que Zapatero no va a contestar a la prensa y queda mal. Que esta perdiendo puntos. Que Rajoy ha dado un paso de gigante...
Independientemente de todo esto... ¿hacia falta continuar con la campaña electoral? Ya que los partidos no nos dejan ni respirar (se nota que perdí la fe)... y aun en un tema trascendental como este, no están faltos de maldad algunos de sus comentarios... ¿por qué los medios de comunicación no nos dejan tranquilos? Solo pido un segundo... (todavía no la había perdido del todo en ellos). Pero hay que vender... las elecciones venden más que nada, un gobierno siempre esta vendiendo (al contrario de lo que se pueda pensar). ¿Por qué vamos a decir que se respaldan, que se tienden la mano? No hombre, es mucho mejor decir que uno destaca sobre el otro, que uno subió las escaleras y el otro no, que el otro pisotea al uno, o que alguien tiene aires de nadie. Soy un ingenuo. Porque se que lo anterior puede y será verdad. Pero también creo en las mentiras piadosas. Creo en evitar el sufrimiento antes que repararlo. Y no dan tregua. Ni unos, ni otros. ¿De verdad creíamos que ETA lo haría? Se aprende con el ejemplo señores.
2. De risas
Y es que el sábado por la mañana me dio el ramalazo youtube que todos tenemos alguna vez a lo largo del fin de semana (ya sea con amigos, solo, para putear a la vecina…el motivo da igual). Y no pude escoger mejor suerte que la de Les Luthiers. No voy a presentarlos, porque a los genios no les hace falta. Os dejo los vídeos y vosotros mismos os presentáis.
3. De sueños
Preparando la cena. Junto a mi en la cocina. De repente y tan patosos, nos ponemos a bailar. Y surge un beso. Y comienza el ruido… y todo el mundo empieza a cruzar en todas las direcciones. Me coge las manos y me mira fijamente. “A mi tampoco me importaría ser tu nevera”. Que llamen al doctor Freud. Y entonces me despierto con esa sensación que dejan los sueños que te van a acompañar durante todo el día. Y tan conmocionado como dormido, solo puedo pensar mientras me miro al espejo… “que bien habla español… ¿Cómo se diría en inglés?”.
Hoy me ha vuelto a pasar. No será la última, ni fue la primera, ni ninguna de las de en medio. No sé porque algunas veces si y otras no, pero el caso es que la pasta crece en mi plato. No es que yo ponga un billete de 5 euro y voilá... entrada pal piso... no. Pasta... italiano... carbohidratos que dicen los de las dietas. Que se pone uno a comer... y no para... pero no acaba. Mira, ya sean spaghettis o macarrones... el caso es que te sientas delante del plato, confiado, hambriento... incluso feliz. Coges el tenedor con ganas y no pierdes el tiempo.
Uno, dos... tres.
Macarrones... un poco de atún... mojas el tomate... ¡joder!, que rica esta la salsa... más atún... voy a aprovechar el miajón que luego se pone tieso... macarrones, más macarrones... más y más macarrones... ¿el plato es rojo?... el último trozito de pan... te limpias el sudor de la frente... que rápido se han enfriado ¿no?... otro más... ¿este es el almuerzo de ayer... de hoy?... todavía el atún tiene buena cara, confías en que no haya caducado... el tenedor sigue subiendo y bajando incansable... casi sientes que lleves jugando al tenis 3 meses... ni siquiera recuerdo si estaban ricos... sosos... bebes agua, respiras... miras el plato... ¡¡¡joder!!! ¿¿¿donde coño esta el fondo???... lo levantas... nada, miras debajo de la mesa buscando al cabrón que está dejando sin atún las almadrabas y esta cociendo macarrones para que tu sigas comiendo... nada... otro más... por tus santos cojones/ovarios (la paridad por delante, será por macarrones...) que te acabas el plato... ves turbio... de repente oyes una voz... el pescado con patatas de segundo te mira: "¿y yo pa cuando picha?"... te recuestas... vuelves a mirar el plato... vislumbras algo blanco... "¿¿quizá se estén acabando??"... sigues con fuerzas renovadas... masticas cerrando los ojos confiado... pero al abrirlos todo vuelve al maldito color del tomate... empiezas a separar los que te quedan... "¿se estarán apareando??"... "¿que hace ese atún ahí todavía!???"... ese pimiento tiene raíces nuevas... te limpias con la servilleta... respiras... miras a la mesa y sentencias: "La verdad es que no están muy buenos... voy a dejar los cuatro que quedan... ¿alguno quiere?"
Lo malo es vivir solo, estudiante... y sin dinero para comprar atún.
Por como vamos a quejarnos... ... que si el tiempo esta cambiando... ... por esta calor tan insoportable... ... porque esto no era así hace unos años... Porque ha llegado Junio... ... y a pesar de playas, hay incendios... ... a pesar de viajes, hay sequía... ... y con tanto aire artificial, nos olvidamos de respirar el poco que nos queda.
Merece la pena que cada uno desde su altar, congregue a todos los que pueda, y cambien las barbaridades que tengan más a mano. Es como si cerraras un grifo... ... si apagaras la televisión mientras duermes... ... como si hoy vas andando a por el pan... ... o dejas de perder el tiempo en tiendas... Es dejar de gastar sin necesidad... ... sin verdadera necesidad... ... gastar con conciencia... ...dejar de malgastar con los ojos cerrados y escuchando...
Algo tiene que moverse... antes de que dejemos de hacerlo.